TodavÃa no tengo muy claro cuál fue la razón, pero la cosa es que nos fuimos con el Vicho a Copiapó, a la casa del Nico que anda trabajando por esos lugares.
Irse en bus cama salÃa prácticamente lo mismo que ir en avión (claro, ratoneando clase Z y en hoarios más baratos, je je), y entre viajar 14 horas y 1.5, la decisión fue fácil.
Llegamos al aeropuerto “Desierto de Atacama” en Copiapó el Viernes 11 de Septiembre a eso de las 9:40AM. El Nico nos fue a buscar en auto y nos fuimos a tomar desayuno a BahÃa Inglesa. Obviamente por fecha y hora no andaba nadie salvo nosotros, 2 maestros soldando la armadura metálica de un kiosko y un perro bueno para nadar :D
Después de eso, el regreso fue pasando por un montón de playas que pertenecen a la ruta patrimonial (Puerto Viejo, Chorrillos, Playa La VÃrgen, etc), todo esto metidos en pseudocarreteras/caminos de tierra. Donde uno mirara habÃa desierto. Técnicamente estábamos en medio de la CSMâ„¢
Panorámica Playa La VÃrgen
Luego volvimos a la “ciudad”… ya, ok, las comillas son de pesado, por molestar con que Copiapó es un pueblito, pero la verdad es que igual es ciudad, je je. Pasamos a comprar al Jumbo y nos fuimos a la casa a hacer un asado… en eso estuvimos hasta las 23:30, cuando decidimos salir a carretear.

Entre viernes y sábado los lugares de carrete fueron: Cafelate, Kamikaze Discotheque, Casino Antay, Orum Discotheque.
En el casino salà victorioso. Gané en la ruleta americana y en la máquina electrónica de póker. Bien por mi.

El Casino era re bueno. O sea, como estaba nuevo era todo bonito y moderno, pero habÃa un cierto dejo de “amateur” o inexperiencia, no sabrÃa como definirlo bien, que a ratos molestaba al estar jugando. Al estar en la ruleta los croupiers eran algo permisivos con algunas jugadas, asà como andaban jugadores “odiosos” que no respetaban el espacio de los demás, o hacÃan apuestas que no correspondÃan. En Enjoy de Viña nunca me ha tocado pasar por eso.
El Domingo fue dÃa de paseo en auto y nos fuimos a la CSMâ„¢ II (ahora pal sur, pal valle). Pasamos por Tierra Amarilla, Los Loros y llegamos al Embalse Lautaro.

Acá tuvimos un pequeño “cuec”. Nuestro piloto se las dió de Jeepero y el auto quedó metido en un banco de arena.
Big Fail!!!! No habÃa caso. No podÃamos sacar el auto con palos y piedras. Menos mal que un camión al que le hicimos señas bajó, y
“el tÃo” andaba con palas y tablones. Con eso logramos sacar el auto y no morir, ja ja
El lunes en la mañana tomamos el avión de vuelta y a eso de las 13:30hrs ya estábamos de vuelta en Viña.
Si bien el viaje fue entretenido, la reflexión final es: NO CAMBIO VIÑA POR NADA
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