” Existo porque me despierto y me levanto. Porque como, camino, hablo. Porque asà lo prueba un acta de la Municipalidad de Jocotenango, antigua, Guatemala, y los archivos del asilo Santa MarÃa donde cursé mi primaria. Existo por el número de mi carnet de identidad. Por mis padres y su maravilloso descuido. Jamás hice nada por existir. No llené solicitud, ni pedà permiso. Simplemente aparecÃ. siempre pensé que la existencia empieza en el momento de nacer y que a veces la vida tarda tanto en llegar que no llega nunca. Gasté tanto tiempo en tratar de entender qué era la vida construyendo hipótesis sin sentido. Hoy sé que la felicidad, el amor, la amistad son utopÃas que generan angustias si las pretendemos completas. Que el asunto es buscarlas y devorar sus momentos pico como abastecimiento para los tiempos en veda. Hoy creo que la vida es un buen vino, la canción que te gusta, esa sensación después de amar que te hace sentir supremo. Un buen postre, un gran atardecer, un partido de fútbol, un buen habano. Todo lo demás es un rosario de pesadillas que hay que padecer para poder encontrarte de manera esporádica con esos pequeños detalles y sentirte por instantes… Vivo. Pocas veces se puede atrapar la vida por un tiempo continuo de dos horas. Aquella noche sucedió. Y este trabajo lo resume.”
Ricardo Arjona
Hola, como le va? Supongo que si esta aquà es porque quiere que lo lleve alguna parte, a veces la mejor manera de llegar algún lado es a través de las palabras, a través de que seria, conversar? El taxi es un buen lugar para conversar, por donde quiere que empecemos, quiere que hablemos de que será? Por ejemplo del amor? A la gente le gusta hablar del amor, a casi todo mundo le gusta hablar del amor, y siempre que hablan del amor le ponen el punto final al hacho del matrimonio y el matrimonio es una cosa bastante extraña, ser soltero es tan elemental como estar soltado si la tomamos desde el punto de vista literal, si lo analizamos en el contexto puro del ser divorciado, entonces seria como estar soltado, es como muy extraño pero alguien le dio a las palabras un sentido bastante extraño que a fuerza de costumbre dejan de sonar como realmente significan, estar casado o llevar un anillo en la mano es como contarle a todo el mundo que estamos presos, es algo muy extraño, yo nunca he visto un oso caminando por la calle diciéndole a todo el mundo que trae una trampa en el trasero, por ejemplo, pero asà es, nos sentimos contentos con eso, lo cierto es que la mejor manera de vivir, creo yo es estar bien casado, de la misma manera que la peor manera de vivir es estar mal casado, pero asà son las cosas. Bueno vamos a tratar de disfrutar un poquito este viaje, lo bueno en este caso es que ni usted ni yo nos conocemos y eso es interesante porque uno puede hablar a gusto. La soledad viene un poquito al hecho de no aburrirse, de que nos aguantemos poquito, usted se aguanta? Se la pasa bien con usted?
Si el corazón, claro está, no es el tercer huevo como Márquez mencionó en una de sus obras. Bien sabido es por los que ya pasamos por estos devenires del destino que es tremendo hijo de puta. Si no como se explicarÃa tanta cursilerÃa y miel derramada a lo pendejo por cobrarse un dÃa de paz en los tiempos de guerra. Si el corazón ya lo definimos como hijo de una mala madre, no se hable del desprestigiado y manoseado matrimonio. Cabe mencionar de este, que proviene de una ralea distinta de hijos de puta, con el agregado de su enorme dependencia del entorno; léase: sociedad, amigos, hijos etc. Ni el corazón, ni el matrimonio son tan malos, pero ambos juegan el tremendo papel de asustar o hacer sentirse demasiado seguro al amor. Si, ese amor al que ni siquiera le ponÃamos nombre cuando floreaba en sus umbrales. Ojo, cuando empezamos a llamarlo amor en todas sus presentaciones, te amo, te adoro, te extraño, cosita, baby y ciento treintaicuatro pendejadas más, es cuando al que queremos convencer es a nosotros mismos de que las cosas siguen igual de bien como al principio.
La naturaleza de los siniestros del corazón y del matrimonio por pertenecer a las instancias de la locura es mejor no tratar de entenderlas. Mucho menos buscarle culpable porque en estas historias de dos, los culpables son dos por la sencilla razón de que no hay más. Aconsejarte? Ni en pedo, esto es de ustedes y es a ustedes a los que a cada cual por su lado se les desea lo mejor.
No dejo de lamentar lo que les está pasando. Pero a vos te digo que si querés hablar contá conmigo, si querés celebrar tengo vino como siempre, si querés llorar lloramos juntos, que para eso estamos los amigos y si no, para qué chingados.
Se te quiere.
Ricardo Arjona