La vida... esa cosa extraña en la que estamos
inmersos, ese tira y afloja, ese sube y baja, ese algo que
tenemos que recorrer, muchas veces, sin saber por qué.
La misma vida que te hace reír y que aveces te hace sufrir,
te llena de interrogantes y te hace preguntarte a ti mismo
infinidad de cosas que generalmente no encuentran respuesta
alguna... Esa vida me hizo preguntarme, entre otras cosas, si
estaba solo o estaba al lado de alguien. Si miras hacia el
lado encontrar s muchas personas: tu familia, tus
compañeros, tus vecinos, los actores de la tele, los
vendedores, etc., infinidad de gente que no conoces, y dices:
"¿De qué me sirven si no están realmente
conmigo?". Ahí el grupo de personas se reduce a tu
familia y a tus amigos. Pero pensando más allá, aunque
suene redundante, ´Tu familia es tu familia´, en cambio tus
amigos, ¿Quiénes son?, ¿Alguien los obliga a estar a tu
lado?, no, ellos están contigo por lo que realmente eres, y
eso a la larga es lo que más importa.
Si sigues pensando, nada es para siempre... quizás el amor y
la amistad duren más tiempo que ninguna otra cosa, pero
¿siempre?, esa palabra es demasiado grande para poder
aplicarla en esta vida, menos si no se sabe qué viene
después, pero eso es otro tema. Lo que importa es que el
amor y la amistad perduran más allá que cualquier otra
cosa. Un amigo me dijo: " No importa quien llore, no
importa quien ría; no importa quien gane, no importa quien
pierda; porque los amigos siempre están juntos, y eso si que
importa...", y tiene razón. ¿De qué te sirve una
alegría si no tienes con quien compartirla?, ¿Cómo
solucionas tus problemas más difíciles si no tienes en
quien apoyarte?... por eso la amistad es tan importante (al
menos para mi) y he querido dedicarle esta historia a cuatro
amigos que en estos momentos siento muy cercanos. Viviana,
Yanara, Cristian y Rodrigo: a ustedes dedico estas líneas,
en las que seguramente verán reflejados algunos de sus
sueños, que en la ficción de mi relato se vuelven realidad.
A ustedes les digo que luchen porque lo que hoy es un sueño,
mañana, con la ayuda de sus amigos, se vuelvan realidad... Y
si están leyendo estas líneas, quizás pueden estar un
poquito más tranquilos, porque tengan por seguro que tienen
un AMIGO.
- " Goooooooool !!!!, goooooool de
Chile... C-r-i-s-t-i-a-n U-r-q-u-e-t-a anota el gol del
triunfo para Chile..." -gritaba eufórico el
comentarista.
- " Gol, huevón, gol" -se escucha en medio del
frenesí provocado por el gol chileno.
- Bien compadre, ganamos -le dije al Jorge al tiempo que
todos saltábamos y gritábamos.
- "Minuto 42, y el joven jugador chileno hace estallar a
la hinchada chilena presente en el Monumental de
River..." -proseguía el locutor.
Aún no nos calmábamos... queríamos gritar, queríamos
saltar, queríamos correr, no sé... queríamos celebrar...
Pero había que calmarse para ver los minutos finales.
- "Pitazo, pitazo final"- fueron las palabras que
hicieron estallar al país entero.
En mi departamento la euforia se había apoderado de todos, y
mientras nos abrazábamos y nadie sabía si reír o llorar,
Vicente abría una botella de champagne para comenzar la
celebración.
No lo podía creer... Chile en las semifinales del mundial de
Argentina, y dejando fuera al mismo anfitrión... era increíble.
Pero lo que más me alegraba era el jugador chileno que había
marcado el gol del triunfo: el Cristian. Ese mismo al que en
el colegio, en los eternos partidos del curso, había que
esperar un milagro para que soltara la pelota; ese mismo que
soñaba con ser futbolista y que le costó más de alguna
talla dentro del curso, ¿quién lo diría?... hace algunos años
buscaba una oportunidad en los clubes de Viña del Mar y hoy
se convertía en héroe nacional al conducir al triunfo a la
selección nacional. Me sentía orgulloso de mi amigo. Había
logrado su sueño... jugar por Chile en un mundial. Todos
quienes lo conocíamos sabíamos lo que quería, y lo único
que podíamos hacer era apoyarlo y ayudarlo a cumplir ese sueño...
lo había logrado...
- Salud -gritó la Yany.
- Salud -contestámos todos al unísono.
- C-H-I -gritó el Alex, y el departamento se volvió a
llenar de euforia y pasión para gritar y cantar a nuestro país.
La celebración terminó y todos se fueron... bueno, casi
todos. La Vivi, la Yany y Yo nos quedamos a ordenar y a
planificar un proyecto inpostergable que teníamos en nuestra
empresa de producciones.
Hablando de sueños, la empresa partió como tal: un día que
terminamos de editar un video en el colegio, nos pusimos a
conversar que nos gustaría tener una empresa de producciones
para seguir trabajando en videos y en producciones
audiovisuales, que era lo que nos gustaba, y entre broma y
broma, la Viviana se ofreció para trabajar en la empresa
llevándonos café a la Yanara y a mi... ¿quién pensaría
que hoy ese sueño medio en broma era realidad?, claro que la
Vivi no nos servía café, sino que trabajábamos todos por
igual. Y a pesar de que la empresa no tenía mucho tiempo, ya
teníamos un programa de TV en un canal relativamente pequeño,
hacíamos comerciales y uno que otro cortometraje asociados
con algún joven cineasta. Todo marchaba bien, y seguiría
mejorando aún más.
Todo quedó limpio, como si nunca hubiese pasado nada en ese
departamento. Nos sentamos en los ahora limpios sillones
negros.
- ¿Por qué cosa comenzamos? -preguntó la Vivi.
- Necesitamos comprar la consola de control, la consola de
efectos y la cámara digital -contesté- ¿cómo estamos de
plata?
- En estos momentos no podemos gastar en nada -dijo la
Yanara- sólo tenemos como US$ 3000 en la cuenta, y son para
emergencias -agregó.
Hubo un momento de silencio mientras pensábamos.
- ¿Qué pasó con los tres proyectos de comerciales que
presentamos? -preguntó la Yany.
- Nos contestan el Lunes -le respondí.
- Ahí tendríamos el dinero necesario -acotó la Viviana.
- ¿Y la oferta de UC-TV por el programa? - preguntó la
Yanara refiriéndose a la oferta de Canal 13 para llevarse el
programa de la Vivi, que pertenecía a nuestra productora,
desde el Rock & Pop.
- No nos conviene -respondí enfáticamente- además, sé
extraoficialmente que TVN va a hacer una oferta que sí nos
convendría. Mejor esperemos.
Sonó el citófono. Era el Esteban.
- Bajo al tiro -le dijo la Viviana- Me voy !! -nos dijo a
nosotros.
- Más rato nos vemos por allá -le dije.
Hoy teníamos libre con la Yanara, pero igual íbamos al
programa, pero no para trabajar, sino que sólo para acompañar
a la Viviana.
Cuando nos quedamos solos con la Yany, cambiamos el tema de
conversación, y me contó un proyecto personal que tenía...
- El Martes tengo una entrevista en una radio super
importante -me contó.
- ¿Qué onda? -le pregunté.
- Es para un trabajo que me conviene harto, y lo mejor de
todo es que no influye para nada en mi trabajo en la empresa.
- Que bueno, pero ¿por qué no estás contenta?
- Lo que pasa es que tengo que presentar una demo con una
entrevista, y no sé que hacer todavía.
- Pero si hoy es miércoles, te queda una semana todavía.
- Si no es por tiempo -se apresuró a contestar- tu me
conoces. No quiero hacer cualquier cosa. Quiero hacer algo
importante...
- ¿Y que tienes en mente?
- Nada realizable aún -me contestó medio bajoneada.
- ¿Por qué nada realizable?
- Es que había pensado entrevistar a Cristian Urqueta desde
un punto de vista distinto a todo lo que le están
preguntando -me dijo- Nada que tenga que ver con el gol que
hizo recién o lo bien que ha estado jugando. Me gustaría
hablar de su lado oculto, del mundo de las divisiones
inferiores.
- ¿Y que problema hay? -dije riéndome.
- No creo que sea para la risa. Ese trabajo es algo super
serio para mi.
- Lo sé -repliqué- pero qué problema hay.
- ¿Cómo que qué problema?. Está en Argentina, concentrado
y no creo que me vaya a dar la exclusiva...
- ¿Y si yo te consiguiera esa entrevista?
- ¿Qué? -exclamó incrédula.
- Eso mismo que escuchaste.
- Es que no sé... te lo agradecería toda la vida.
- O.K. Nos vemos mañana a las 8 de la noche en el estudio, y
lleva lista las preguntas. Y ahora vámonos al canal. Queda
poco para que empiece el programa.
- Vamos -me dijo rápidamente.
Bajamos al auto y partimos.
Lo que la Yanara seguramente no recordaba, era que el
Cristian era amigo mío. Habíamos sido compañeros de curso.
Sólo tenía que mover algunos pitutos por aquí y por allá
y podría tener un contacto telefónico con él, aunque
estuviera en Argentina y concentrado. Pero eso lo veríamos
al otro día. Por ahora nos íbamos al canal para acompañar
a la Viviana.
Llegamos al canal y el programa ya había comenzado. Llevaba
menos de 5 minutos al aire y la conversación con el invitado
del día era muy interesante. Mientras el resto de los
canales hablaban sobre el partido de Chile y Argentina,
nosotros presentábamos una alternativa de calidad, que se veía
reflejada en los 14,8 puntos de rating promedio en un horario
que generalmente dominan los noticieros centrales de cada
canal. El programa era todo un éxito a nivel nacional, y se
notaba por las ofertas recibidas y las que aún nos quedaban
por recibir...
El programa terminó y nos fuimos a nuestros respectivos
hogares.
Jueves 30 de Junio, 12:47 hrs.
Sonó el teléfono y me desperté.
- Aló - dije medio dormido.
- Aló ¿Lester? -me preguntó la voz al otro lado de la línea.
- Sí, hola Yany, ¿cómo estai´?
- Bien, ¿y tú?
- Bien también -contesté- Dime.
- ¿Nos vamos a juntar a la noche?
- Por supuesto. Te lo prometí, ¿o no?
- Sí... entonces nos vemos en la noche
- Si, nos vemos. Cuídate.
- Tú también. Chao.
- Chao.
El llamado de la Yany me recordó que tenía que ubicar al
Cristian para la entrevista...
Mientras buscaba algunos números telefónicos, recibí una
inesperada llamada...
- Aló -dije.
- ¿Lester? -dijo una voz lejana.
- Sí, ¿quién habla?
- ¿Qué pasa payaso?...¿Viste el partido ayer?
- Sí... ¿Rodrigo? -pregunté.
- Sí, compadre, ¿cómo estai´?
- Super bien, y tú, ¿dónde estai´?...
... la conversación duró un largo rato. Era el Rodrigo, un
viejo amigo que pudo cumplir una de sus sueños, y hoy andaba
viajando en moto por todo el mundo. En el colegio siempre decía
que quería una moto, y después que la tuvo, se fue a
viajar, y ahora me estaba llamando desde Egipto...
- Y cuando piensas volver -le pregunté.
- Yo creo que en un par de meses. Tenemos que armar un
carrete groso para celebrar.
- Por supuesto.
- Oye, se me va a cortar el teléfono. Te tengo que cortar
-dijo apurado.
- Bueno. Ten cuidado por allá, y no te olvides de todos los
que estamos por acá, ¿O.K.?
- O.K, nos estamos viendo -se despidió.
- Chao.
- Chao -colgó.
Luego de ese inesperado llamado seguí tratando de ubicar al
Cristian... lo logré. Con eso estaba todo listo para la
entrevista de la Yanara, así es que me fui al computador a
navegar un rato y después puse música y me estiré a dormir
un poco...
Cuando desperté eran casi las 18:30 hrs., así es que me
levanté, toqué un rato guitarra y luego me arregle para
salir. Tomé las llaves del auto y bajé al estacionamiento.
Desde el auto llamé a la Yany para avisarle que iba en
camino. Ella ya estaba en el estudio, así es que me apuré.
Llegué un par de minutos antes de las 8 y ahí estaba la
Yanara algo nerviosa.
- Cálmate -le dije- todo va a salir bien.
- Ojalá.
Entramos al ´switch´. Prendimos los equipos que necesitábamos.
- Vas a grabar todo al tiro o lo piensas editar después -le
pregunté.
- Mejor lo edito.
- Entonces grabemos directo al computador para mejorar la
calidad.
- Sí, pero igual respaldemos en cinta por si acaso -me dijo.
- Sí, mejor -la respaldé- entonces carga el ´editing
master´
- Eso estoy haciendo...
En unos minutos tuvimos todo listo. Llamé al Cristian,
conectamos todo, hicimos el enlace y comenzamos a grabar. La
entrevista duró casi 20 minutos y quedó estupenda. Nos
despedimos del Cristian y le dimos las gracias junto con
desearle suerte para los próximos partidos.
La Yanara estaba super contenta, pero aún faltaba editar la
entrevista. Pero ya no alcanzábamos a hacerlo ese día, se
nos había hecho tarde y nos teníamos que ir luego al canal.
- ¿La Susana va hoy o no? -le pregunté a la Yanara.
- Siiii -me gritó desde la oficina- hay que pasar a
buscarla.
- ¿Al departamento? -le pregunté mientras iba a la oficina.
- Sí.
- Entonces toma -le pasé las llaves del auto- échalo a
andar por mientras. Yo termino de cerrar todo.
- Bueno, así nos apuramos. Te espero.
Terminé de apagar todo, cerré y me subí al auto. La Yany
partió y nos fuimos rápidamente a buscar a la Susana.
A los 5 minutos estábamos en la puerta del edificio y la
Susana se estaba subiendo al auto. Partimos rumbo al canal.
Llegamos a la hora justa...
- Hola Vivi -dijimos.
- Hola -nos contestó- el Juan Carlos no pudo venir y el
invitado se atrasó un poquito. Recién está en maquillaje.
- Bueno, ¿quién está en la central haciendo la
continuidad?
- Creo que el Jorge.
- O.K., entonces avísale que alargue un poco los comerciales
y que tire más apoyos para llenar un poco antes del programa
-le pedí a la Viviana - Yanara, vas a tener que hacer cámara
hoy, ¿está bien?
- Sí, ningún problema. Tú sabes que me gusta.
- Sí, lo sé, pero te prefiero arriba...
- No te preocupes, es sólo por hoy -me dijo y se fue a
preparar las cámaras.
- Susana, me voy al switch. Conecta el comunicador porfa.
- Bueno -respondió.
-Danny, probaste los micrófonos -pregunté al sonidista.
- Sí -me respondió.
- Y el retorno, la música...
- Todo listo, don´t worry men.
- Bien.
Me fui al switch y me senté. Mire todos los equipos y me
dispuse a trabajar...
Miré la pantalla. El Jorge me avisó que era el último
comercial. Quedaban 23 segundos.
Tres, dos, uno, al aire. Empezó el programa.
5 de Agosto
El mes que pasó transcurrió sin ninguna novedad. Chile
obtuvo el tercer lugar en el mundial gracias a dos goles
convertidos por el Cristian; el Rodrigo seguía cruzando
Africa en su moto y la Yany, la Vivi y Yo seguíamos haciendo
producciones audiovisuales en nuestra querida empresa.
13:32 hrs.
Estaba en mi departamento almorzando con la Viviana, la
Yanara y una amiga de ella, Carla creo que se llamaba. Habíamos
terminado de escribir un guión y pedimos comida por teléfono.
Estaba super rica.
Cuando dejé mi vaso de Coca-cola sobre la mesa, sonó el teléfono.
¿Quién sería a esa hora?
- Aló.
- Hello, boy - contestó una voz conocida.
- ¿Rodrigo?
- Sí, poh. Adivina donde estoy.
- No tengo idea... ¿dónde?
- Yo tampoco sé. Estoy en una especie de carretera cerca de
algún lugar civilizado por aquí. Lo único que tengo claro
es que voy camino a Cabo Verde.
- ¿Cabo Verde?, ¿qué onda? -como que me sonaba el nombre.
- Voy para allá para subirme a un barco y poder llegar luego
a Chile. El barco me deja en Argentina y de ahí ´acelerador
a fondo´ hasta llegar por allá.
- ¡Qué buena! -fue lo único que atiné a decir.
- Yo cacho que voy a llegar como el 12, así es que espérame
con una buena fiesta para que celebremos tu cumpleaños... ¿qué
dices?
- Por supuesto. Aquí te esperamos.
- Por allá voy a estar. Chao.
- Chao -me despedí.
La Yanara, que había escuchado todo lo que había dicho,
estaba super colgada. Ahí le conté, y me dijo que ella
organizaba la fiesta, pero igual teníamos que ayudarla. ¿Qué
problema había?, por una fiesta un poquito de trabajo extra
no pesa.
6 de Agosto.
Quedaba una semana para mi cumpleaños, y eso quería decir
que quedaba una semana para la fiesta, y una semana para que
llegara el Rodrigo... en todo caso, estaba todo listo.
Con mucho sueño y con los ojos casi cerrados, logré entrar
a la ducha. El agua tibia ayudó a despertarme... al menos un
poco.
Ya vestido, miré por la ventana... estaba oscuro y
lloviznando. Justo cuando volteé para ir a la cocina,
escuche el ´ring´ del teléfono...
- Aló -dije con voz medio dormida.
- Hola, ¿qué vamos a hacer? -era la Viviana.
- Vamos a tener que editar, ver los efectos, algo así yo
creo... pero no podemos filmar los exteriores del
comercial...
- Sí, poh... es como obvio.
- ¿Me harías un favor?
- ¿Qué cosa?
- Avísale a la Yanara lo que vamos a hacer, que se vaya a la
empresa, y mándales un fax a la agencia para que no manden a
los actores, porfa.
- Bueno, nos vemos más rato. Chao.
- Chao -colgó.
Me senté a tomar desayuno y puse música... a ver si lograba
despertarme. Diez minutos después ya estaba arriba del auto
rumbo al trabajo.
Llovió toda la semana... ¡qué rico!, pero que malo... me
encantaba la lluvia, pero no cuando había que filmar un
comercial. Al menos esa semana nos sirvió de relajo y
pudimos jugar con las maquinitas e inventar efectos raros, a
ver si se nos ocurría alguna buena idea... Nada especial.
13 de Agosto.
Llegó el gran día, como dirían algunos.
El ruido del teléfono me despertó.
- Aló -dije notoriamente dormido.
- Feliz cumpleaños, flojito -dijo riéndose la Yanara.
- Gracias, pero cómo que flojito.
- Pero si son las 11:00 y estabas durmiendo.
- Tienes razón... seguí de largo...
- Supongo que hoy no vamos a trabajar, ¿cierto?
- Mira tú, hablando de flojitas -le dije riéndome- No, tomémonos
el día mejor.
- Que rico -respondió.
- Pero vente para acá. Almorcemos aquí y preparamos la
fiesta... ¿qué te parece?
- Ya poh. Levántate luego. Me voy para allá. Chao.
- Te espero. Chao.
Me tuve que levantar, y entre llamado y llamado, logré
ducharme, vestirme y ordenar un poco.
Como a las 12:00 llegó la Yanara, y al ratito la Viviana.
Nos pusimos a escuchar música y a conversar.
Cuando nos empezó a dar un poquito de hambre, me paré y me
puse detrás de la cocina.
- ¿Qué quieren? -pregunté.
- Pizza! -gritó la Vivi.
- Pastas! -gritó la Yany.
- Ya poh, decídanse -les dije.
- Yo quiero pizza -repitió la Viviana.
- Tengo ganas de comer lasagna -dijo la Yanara.
- A mi me da lo mismo -dije- así es que decidan ustedes.
- ¿Cara o sello? -preguntó la Yany.
- Sello.
- Sello, ganaste. Corren un par de pizzas! -me gritó a la
cocina.
- Marchando! -grité al instante y me puse a cocinar.
Quedaron super ricas las pizzas... duraron la nada misma
arriba de la mesa...
- ¿Quién me va a ayudar a lavar? -pregunté.
- Nadie -gritó la Vivi- vamos a buscar música para la
fiesta.
Teniendo en cuenta la negativa de ayuda, me tuve que hacer el
ánimo y me puse a lavar. No me demoré mucho, así es que
les fui a ayudar a mis amigas a buscar y preparar la música
para la noche.
- ¿Por qué no pones esas luces que tenías? -me preguntó
la Yanara.
- Ah, que buena, las voy a buscar... pero necesito que me
ayuden... apúrense!
Fui a la pieza donde guardaba lo que normalmente no ocupaba.
Ahí estaban las luces. Las había hecho hace ene tiempo,
pero aún servían. Las llevé al living.
En un rato quedó todo listo para la noche, así es que nos
pusimos a descansar...
Eran como las 19:30 cuando llegó la Susana, y desde el citófono
nos dijo que nos tenía una sorpresa...
¿Qué onda?, nos dejó super colgados...
La Susana entró.
- Miren -nos dijo.
Nos dimos vuelta y entró la María Isabel. Sí, la "seño"
María Isabel, como le decían las niñitas...
Corrimos a saludarla... estaba igual que siempre...
Hacía tiempo que no la veíamos, y tampoco teníamos cómo
comunicarnos con ella.
Nos sentamos y conversamos harto rato. Sin darnos cuenta ya
eran las 21:45 hrs.
- ¿A qué hora se supone llegan los invitados? -le pregunté
a la Yanara.
- Yo les dije que estuvieran aquí como a las 10.
- Entonces deben estar por llegar... Me voy a ir a arreglar.
- Yo también. Préstame la otra pieza.
- Por supuesto.
Alrededor de las 22:15 empezaron a llegar los ´muchachitos´,
todos nuestros amigos. Sólo iba a faltar el Cristian, pero
estaba en España jugando por el Barcelona... era imposible
que viniera.
A las 22:30 sentí a lo lejos el ruido de una moto. Al ratito
estaba entrando en mi departamento el Rodrigo... estaba igual
que siempre, con su arito, su peinado perfecto y bien
arreglado, todo un ´modelo de modas´.
- Hola compadre -le dije dándole un abrazo.
- Feliz cumpleaños viejo -me saludó.
Después del saludo, le presenté a la gente que no conocía.
Entre ellas, la Viviana. Se quedaron mirando sin decir nada.
La Vivi me miró y se puso un poco colorada. Yo conocía esa
mirada, y no me equivocaba. El tiempo me daría la razón...
algo importante nació esa noche... pero eso es otro cuento.
Los invitados siguieron llegando. Como a las 11 ya estaban
todos. Bajé la música y saqué una botella de champagne del
refrigerador (En realidad fueron tres, porque había ene
gente).
Cuando destapé la botella, miré a la Yanara y vi que una lágrima
se le escapaba y le recorría la mejilla... se apresuró a
secársela y nadie lo notó. Más tarde, conversando, confirmé
mis sospechas acerca del motivo de esa lágrima: el brindis
le había recordado su graduación unos años atrás, y eso
es un sentimiento super fuerte... a mi también me pasó, y
por eso la entendí totalmente.
Con todas las copas llenas hicimos el brindis. Acto seguido,
subí la música, encendí los juegos de luces y nos
dispusimos a pasarlo bien... todos bailando, disfrutando...
era una fiesta genial...
Estaba super contento... no por la fiesta, no por mi cumpleaños,
no por el carrete... era algo mejor.. era el cumplimiento de
un sueño, o una meta, no sé... no era el sueño de la
empresa de producciones, era lago aún mejor: era el sueño
de no perder jamás a mis amigos. Por eso estaba feliz, por
estar con mis AMIGOS.
Me demoré en escribir esta historia, pero no
se puede forzar a la imaginación ni a la inspiración. Lo
importante es que está lista y que entrega un buen mensaje,
al menos eso creo.
Quizás les haya gustado, quizás no... quizás les pareció
fabulosa o tal vez una basura, ¿quién sabe?... a mi me gustó,
y espero que a mis amigas y amigos también.
Ah!, escuchen: si están en esta historia, es porque hay
alguien a quien le importan y alguien a quien le gustaría
ver todos sus sueños cumplidos... un amigo.
Y si tienen un amigo, cuídenlo. No podemos dejar que los
estudios, la distancia, la flojera, no sé... no podemos
dejar que ese tipo de cosas, creadas o producidas por el
hombre, destruya algo creado por el amor... una llamada no
cuesta nada... si estamos cerca de esa persona, por qué no
hacerle una visita... y si estamos lejos, por qué no
escribirle una carta... Mantener viva una amistad es super
importante. No sabemos en que momento podemos necesitar un
amigo, y por eso es mejor tenerlo siempre a nuestro lado.
Por todo esto, una de mis metas (y siempre lo he dicho), es
en el futuro estar rodeado de mis amigos. Espero no dejar que
los estudios y la distancia me separen de ellos. Estoy seguro
que lo voy a lograr, y si ustedes piensan como yo, luchen por
conseguirlo.
"Sólo apreciamos a nuestros amigos cuando nos vemos
amenazados con perderlos" (Françoise
René de Chateaubriand)
No esperemos a perder un amigo para darnos cuenta de lo que
significan en nuestras vidas. Disfrutemos la amistad cuando
la tenemos.
¡¡¡ LOS QUIERO AMIGOS!!!
